4.3.07

"La flaqueza del bolchevique" de Lorenzo Silva


Este fin de semana he logrado terminar esta pequeña novela de Silva, además de la que he expuesto antes de Trías de Bes y que se habían quedado medias. El autor muestra a Pablo con un tío cínico, un tanto amargado y con un punto de crueldad que expresa con mucho ingenio, mala leche y un humor negrísimo que impele a seguir leyendo, En las primeras y mejores páginas de la novela, el protagonista habla además obsesión por un retrato de las hijas del zar Nicolás II, sintiéndose especialmente atraído por una de las jovencitas, la duquesa Olga y especulando por lo que sentiría el bolchevique encargado de matarla, siendo este el origen del título y del interés del protagonista por algunas adolescentes.


Luego Pablo sale al mundo y se encuentra con Sonsoles, que sí, se muestra un tanto prepotente, aunque su actitud no parece justificar la virulenta venganza a que la somete, que comienza con llamadas telefónicas amenazadoras y sigue conociendo a la hermana menor, María. Se presenta a la quinceañera como un cruce entre la Lolita de Nabokov y una colegiala de manual, que parece ser quien controla la situación entre ellos, sorprendiendo a un Pablo desconcertado y menos osado de lo que él mismo pensaba, con lo que pierde rápidamente la iniciativa y alucina con las proposiciones de la muchacha. Poco a poco la novela se va convirtiendo en algo diferente a lo que comenzó, baja el nivel de humor y mala leche y degenera hasta llegar a una masacre absurda que encierra una especie de moralina inoportuna y se ensaña de forma absurda, injusta e innecesaria con el personaje de María, a la que se “castiga” por el enorme “delito” de intentar conseguir lo que desea. Así una novela que arranca en clave de humor irreverente acaba resultando una suerte de thriller previsible y bastante insatisfactorio, que decepciona en mayor medida debido a un brillante comienzo que se queda en agua de borrajas.

El colecccionista de sonidos" de Fernando Trías de Bes


Acabé, tras un "parón" de leee esta novela del economista Trías de Bes. Un sueño de novela; una lectura serena y apasionate con una trama curiosa. Desde niño, Ludwig Schmitt tiene la asombrosa capacidad de diseccionar los sonidos y albergarlos en su interior. Durante su infancia se dedica a coleccionarlos. Pero cuando cree que su colección está terminada, descubre que le falta un sonido, «una frecuencia única, la más ansiada, un sonido perfecto, celestial, mágico y eterno». Dedicará entonces todas sus energías a escrutar los sonidos de la Tierra en busca del último sonido de su colección.En ese proceso descubrirá que puede cantar las sonoridades que atesora, convirtiéndose en el más genial de los tenores de Alemania. Pero su don conlleva una maldición. El sonido oculto se convertirá en su amo y señor y se apropiará de su voluntad exigiéndole que se convierta en el amante más despiadado de todas las Alemanias. Eros y Tánatos. Elixir y antídoto. El don y la maldición. Basada en la leyenda y en la ópera de Tristán e Isolda, esta épica historia de amor, ambientada en pleno apogeo del romanticismo alemán, es un thriller trepidante que, desde las primeras páginas, atrapa al lector en una inquietante trama.


Esta es la crítica que se ha hecho enm "EL Norte de Castilla"


Dos son las referencias -una de carácter cultural-mitológico y la otra de origen histórico- sobre las cuales se sostiene el escritor barcelonés Fernando Trías de Bes para estructurar el argumento de 'El coleccionista de sonidos'. La primera es la trágica historia de 'Tristán e Isolda' que constituye el material de la célebre ópera de Wagner y en la cual se mezclan el amor y la muerte así como la maldición y la lucha por el libre albedrío. La segunda referencia es el verídico caso del tenor alemán Ludwig Schnorr von Carolsfeld (1836-1865) y de su mujer, la soprano Malwine Garrigues (1825-1904) que estrenaron dicha ópera en el que sería el mismo año de la muerte del primero y del comienzo de una rara serie de desgracias para ella, entre ellas su entrega a a la magia negra así como las humillaciones que le reportó la convicción de que su marido difunto le había ordenado en sueños casarse con el gran compositor alemán, orden que éste nunca estuvo dispuesto a cumplir aunque viniera de parte de un muerto.El personaje central de 'El coleccionista de sonidos' se llama Ludwig Schmitt von Carlsburg y descubre en su niñez la enigmática y asombrosa facultad a la que alude el propio título de la novela, pero que no es suficiente para darle la felicidad porque no tarda en llegar el día en el que descubre que le falta un sonido, una difícil frecuencia a la cual le atribuye un naturaleza prodigiosa y en cuya busca usará a partir de entonces todas sus energías. Mientras se halla sumido en esa extraordinaria misión se va percatando de que no solo puede coleccionar los sonidos en su interior sino que también puede interpretarlos de forma magistral, hecho que le convertirá muy pronto en un famoso tenor, en el más famoso y reconocido tenor de su país y de su tiempo. Pero ese sonido llegará a adquirir vida propia y a apoderarse de su voluntad hasta hacer que quede transformado en un despiadado amante y hasta arrastrar en su triste y fatal suerte a su propia esposa, la soprano Wilhelmine Schroeder-Devrient siguiendo subjetivamente la falsilla de los hechos reales en los que se asienta esta historia. 'El coleccionista de sonidos' se nutre en su receta de diversas tradiciones narrativas. Posee simultáneamente y a menudo confundidos elementos tanto expresionistas como románticos no solo por los factores terroríficos que marcan el destino de los personajes sino por la misma pertenencia de los rasgos de su historia a la leyendas populares que a su vez revisó el Romanticismo. Puede decirse, así, que se trata de una obra que anda entre la parábola, la leyenda, el thriller y la novela histórica. En poner los recursos de la ficción al servicio de la 'verosimilitud histórica' se centra el planteamiento narrativo que, a la manera de cajas chinas o muñecas rusas viene de la mano de un sacerdote llamado Jürgen zur Linde heredero al mismo tiempo de los escritos de otro sacerdote, el Padre Stefan. Algo ha cambiado en el mercado español para que una editorial apueste por una novela tan literaria.

La Semana Trágica de la Iglesia en España" (8-14 de Octubre 1931)


Existen varios libros que tratan de los mártires de la Guerra Civil española, pero hasta ahora no se había estudiado tan a fondo la persecución tras la implantación de la II República. Este hueco trata de llenarlo "La Semana Trágica de la Iglesia en España" en el que se da cuenta, de forma documentada, de las primeros embates del anticlericalismo. Víctor Manuel Arbeloa, historiador, ha estudiado especialmente las relaciones entre la Iglesia y el Estado durante la II República española. En este nuevo trabajo examina las discusiones parlamentarias en torno a la Constitución de la República, que terminaron con la victoria del frente antirreligioso. Después se ordenó la disolución de las órdenes religiosas. De ahí derivó una espiral de odio hacia todo lo que tenía que ver con el cristianismo que culminó de forma trágica con la guerra.

21.2.07

"La enfermedad" de Alberto Barrera Tyszka


Ernesto Durán sabe que está enfermo. Aunque los resultados clínicos digan lo contrario, desde que se ha separado de su mujer y vive solo, padece todos los síntomas de un mal que, según sospecha, puede ser mortal. Su obsesión va más allá de la mera hipocondría, y tiene la certeza de que sólo hay un médico que puede salvarlo. Pero el elegido, el doctor Javier Miranda, en esos mismos momentos se enfrenta a una tragedia personal: un diagnóstico irrefutable que señala que su padre tiene cáncer, y le quedan pocas semanas por vivir. Mientras Durán necesita desesperadamente hablar de su caso y de él mismo, el doctor Miranda se siente rehén del silencio, es incapaz de hacer con su padre lo que siempre ha hecho con sus pacientes: decir la verdad. La vivencia de la enfermedad en estas dos personas que ocupan posiciones tan distintas, el médico que sabe acerca de la vida y de la muerte y no quiere o no puede hablar, y el enfermo de angustia que sólo sabe que su sufrimiento no le deja vivir, es la columna vertebral que sostiene a esta hermosa novela, madura, adulta, reflexiva y refinada, que nos susurra desde su primera página algo que está en nuestra naturaleza: vivir mata. Un libro notable, escrito en un registro inusual en nuestra lengua, que mezcla lo profundo con lo veloz, que apela a las emociones pero también a la inteligencia del lector. Desde distintas historias, conmovedoras, tiernas, divertidas y trágicas, Alberto Barrera Tyszka nos propone una versión de la existencia que asume todos sus goces, pero también su fragilidad.

19.2.07

"El trineo de Schopenhauer" de Yasmina Reza


Hoy he hecho un corto y no muy ocupado viaje. Se me olvidó llevarme algo para leer y busqué en una librería No puedo viajar sin algún libro de compañero. Me encontré este breve y, a juzgar por la solapilla, interesante, libro de Reza. Rápida lectura y relectura de algun capítulo. Conocía a la autora de "Una desolación" Vale la pena. Mi recomendación no es para ahora mismo ni para botiquín de urgencias, pero sí para un ratito, en un viaje corto y con ganas de elevar la mirada a través de la ventanilla cuando cada capítulo acaba.


Puede la filosofía ayudarnos a vivir hoy en día? ¿Debería el hombre oscilar entre el pesimismo de Shopenhauer y el optimismo de Spinoza, según las circunstancias de su vida? Preguntas que aparecen en las confesiones de los cuatro personajes que nos presenta Yasmina Reza. Ariel Chipman es un profesor de filosofía, especialista en Spinoza, que un buen día, a pesar de las teorías que enseña, se hunde en una terrible depresión. Su existencia deja de tener sentido cuando comienza a interrogarse sobre su vida doméstica, las conversaciones sin interés que mantiene con sus prójimos, y las fiestas de fin de año a las que pretende asistir su mujer Nadine. Para llamar su atención, Ariel deja caer lánguidamente la mano por el borde del sillón y opta por la inactividad, lo que sulfura a Nadine, que saldrá los viernes a comprar flores, único remedio para alegrar su casa. Así se le comenta al aburridísimo Serge Othon Weil, con quien se plantea mantener una relación, ahora que aún está a tiempo. El cuarto personaje es la psicóloga del trío, quien clausura la novela con un bello texto sobre el irremediable paso del tiempo. Ya podemos dedicarnos a encontrar significados intelectuales a nuestros actos, que el destino es el mismo. Sólo el presente nos proporciona libertad.A través de ocho monólogos de una ironía dolorosa, la autora elabora una sátira sobre la existencia humana vista desde un punto intelectual: El trineo de Schopenhauer es un excelente libro, compacto, que se lee de un tirón, y que a pesar de su divertida crítica sobre el empeño de ofrecer un sentido a la vida, nos transmite una conmovedora melancolía.

18.2.07

"La Poetisa" de Jesús Tiscar Jandra


Me gustó la novela cuando la leí. Me gustó el sabio y suculento juego de la gramática; me ha gustado el lenguaje y me sosprende cada vez más este tipo que tantas críticas levanta cuando escribe. Hay que acercarse a él sin vendas, sino con frescura. Nos podemos llevar gratas sorpresas en su torrente gramatical. No me siento mal leyendo sus escritos y no se me revuelven las tripas. Simplemente me azora su lenguaje, tan culterano, tan gótico, tan bien dicho lo que en la calle se dice. Tampoco como para tirar a "Santa Teresa y al de la Cruz" por la ventana de una casa de la madrileña calle de Hortaleza, pero , me gusta. y la literatura o gusta o se deja en el estante. Los prejuicios nunca fueron buenos. Con estos prejuicios nadie hubiera leido al mejor Quevedo o al mejor Cela. Os invito a la lectura, exenta de prejuicios, de este Tiscar que se remoza en las págians de "La Poetisa"...aunque tengo una pequeña "pega", amigo Jesús y es la misma que tuve con Muñoz Molina. ¿ Qué manía la de los territorios inventados así? Por qué "Jóliva" y "Mágina" cuando claramente se ve al Jaén de las entretelas. Territorio inventado es Región o el de Mateo Díez. Solo esa pequeña pega "personal" y ese Farina al que se le cambia el nombre la primera vez (página 73) y se arregla más tarde y lo del petróleo que cro fue en los años setenta....pero , ya digo, cosas de escasa poca monta. El grueso bien, para premio y para solaz y entretenimiento. Que no busque nadie apellidos para mosquearse y hagan de Tiscar Jandra otro Paco Casas en Torreblascopedro cuando las Campanas de Virimar o el Ocho de Enero. Tiscar Jandra es un nombre en la literatura de Jaén...aunque sus temas tanto molesten. A mí me gusta.


Vean estas dos paginas:




y una excelente critica en Diario Jaén a escrita por Bernardo Munuera


15.2.07

"Pequeña grey" Testimonio de un sacerdote que tuvo que exiliarse por buscar la paz


Testimonio estremecedor de la Guerra Civil española desde la mirada de un sacerdote, para quien la contienda fue un torturante drama de conciencia y cuya posición le hacía ver «en milicianos y revolucionarios, no anarquistas ni comunistas ni rojos, sino hombres, simplemente hombres arrastrados, Dios sabe por qué, a matar y a morir cuando los estremecía el ansia de vivir».«Desde aquellos primeros cañonazos del 18 de julio, la guerra fue para mí un torturante drama de conciencia. Mi angustia religiosa empezó ni un minuto antes ni un minuto después de la lucha misma. Recuerdo muy bien que la noticia de la sublevación del ejército de Marruecos me la dio un militar, amigo mío, al que me encontré cuando salía de la iglesia de confesarse. Me desconcertó profundamente que aquel hombre, que casi del confesionario se iba al Cuartel de la Montaña a hacer armas por propia voluntad contra sus hermanos, tratara de ponerse a bien con Dios y no sé si obtener su protección para este empeño homicida. Esta impresión de desconcierto debió de ser tan fuerte que aún hoy es la primera que sobresale entre mis recuerdos de aquellos días… Junto a ella, la de las angustias de los niños».


José Manuel Gallegos Rocafull (Cádiz, 1895 – Guadalajara, México, 1963), canónigo lectoral de Córdoba (1921), diputado en las Cortes Constituyentes (1931) y profesor auxiliar de filosofía en la Universidad de Madrid. Trabajó especialmente en el apostolado social. Al empezar la guerra civil hizo unas declaraciones condenando el alzamiento, por lo que fue suspendido a divinis y desposeído de su canonjía. Tuvo que exiliarse y fue profesor de filosofía del derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México. Publicó numerosos libros y artículos de filosofía, pero su obra principal son estas memorias, en las que se distancia del triunfalismo de la Iglesia de Franco y de la llamada cruzada: «¡Qué extraña manera de salvar a España!».